28 de enero de 2008

Bondades de la vida laboral

Mal que nos pese, y por el tiempo que marcan los (con suerte) 80 años entre los 17 y los 97, todos tenemos que trabajar. Pero...
Es algo insuperable cuando llegás al trabajo y estás solo. No sé a cuántos de los que lean este blog les pase esto(seguramente a ninguno porque ninguno agarró la pala todavía), pero es como tener una botella de 2 lt. de cloroformo en un backstage de desfile de Pancho Dotto.

Bueno, hoy es Lunes y yo: el descamisado #1 llegué temprano, les mando un saludo.

No hay comentarios: